viernes, 11 de enero de 2013

Monólogo borrachera parte 1





¿Alguien puede decir que nunca ha pillado una borrachera
en su vida? Seguramente pocos...
Yo he pillado algunas, pero la primera nunca la olvidaré...
Me meé encima, y no fue por no poder aguantar,sino que
cuando quise dame cuenta, lo que estaba sujetando era un
huevo y no la polla.

Nadie olvida una buena borrachera.
Hace tiempo vivía con un colega que las pillaba que te cagas.
Un día, ciego perdido, salió del bar reptando, como las
lagartijas o los militares haciendo instrucción.
Cruzó la calle, un codo después de otro, llegó al piso, subió
las escaleras y abrió la puerta como pudo.
Al verle entrar, y frente a mi solo pude decirle...
¿ De donde coño vienes y donde cojones te has dejado la silla
de ruedas cabrón???
Y me contestó: Dejate de hostias y dame la guitarra que esta
noche follo.

Un día en el bar, mi colega,muy cocido, le dijo al camarero:
¡¡Camarero!!...Pon me cinco litros de vino !!
Y el camarero le preguntó...¿ y el casco?¿Traes envase?
¡¡¡Estas hablando con el!!!Le contestó.
Y no lo decía de broma, bebía mas que los peces en el rio que
beben y beben y vuelven a beber.

Y no hay buena borrachera si no echas la papas o vomitas,
y si no, tomar un café con sal es el truco por excelencia,
pero...¿por que cojones café con sal? ¿por que no café con churros?
¿O un bocata de jamón? Este es un tema para investigar.

Así mismo, el borracho suele ser descuidado, puedes reconocerlo
rápidamente si ves a alguien hablando con su móvil, y descubres
que lo que tiene en su oreja es un paquete de tabaco.
Aprendí todo esto el tiempo que viví con mi colega Pepe, campeón
de los borrachos, vicioso y minusválido.

Teníamos un pequeño apartamento, con un pasillo muy estrecho,
tan estrecho que Pepe tenia que plegar la silla y cruzarlo andando.
Un cristo colgado en la pared de enfrente, con las manos en los
bolsillos, daba fé de su estrechez.

En la cocina, solo nos cabía una nevera, por eso Pepe llamaba
simpáticamente a sus sobacos microondas, para descongelar,
y sus ingles para cocinar.
Lo chungo era hacer huevos fritos, siempre nos salían crudos,
siempre se acababa el gas del mechero antes de terminar.

El baño si que era un problema...para jiñar tenias que sacar los
pies fuera del pasillo...¡¡Mira el lado bueno!!!decía Pepe, así no
nos hace falta pestillo. ¡Siempre sabremos cuando está ocupado!.

El papel higiénico, lo teníamos en el techo del pasillo, ganando
así algo de espacio extra.
Y la ducha, también algo pequeña, culo y polla tocando alicatado,
te reducían la movilidad, que tenias que calibrar bien, si no querías
meter el pié en la taza de váter.

Hablando de váter, recuerdo que Pepe sufría de estreñimiento agudo,
sus alaridos y lagrimas en sus ojos lo confirmaban.
Así que un día lo acompañé al médico, que después de muchas
pruebas y análisis le confirmó:
“El problema señor José, es que tiene usted la polla tan grande que
tiene el ojete asustado, en adelante, cuando valla usted a jiñar, sujete
su rabo hacia arriba, y seguro cagará usted tranquilo.
Este diagnostico, ya le gustaría a mas de uno que se lo dieran...

Como iba diciendo, nuestro apartamento era algo pequeño,
en el comedor, comíamos por tandas, y sentado en la mesa, con
solo alargar la mano, podías cerrar la puerta de la calle, o cerrar el
grifo del lavabo. Un día vino Pepe con un cuadro que le habían
regalado, ¡¡Mira, mira!! me dijo...borracho e ilusionado...y tuvimos
que salir a la calle para poder verlo entero .y como no cabía,
decidimos partirlo por la mitad, colgando una parte en la pared del
comedor, y la otra en el techo.
Las habitaciones también pequeñas, sobre todo la mía, en la que solo
podías tumbarte de costado, y que para darte la vuelta tenia que volver
a salir de la habitación.

Otra cosa era el desorden y la falta de limpieza...
Platos en la ducha,el champú en la cocina, sábanas en el pasillo..Pepe
tenía la sana costumbre de lamer su plato para no tener que limpiarlo,
lo miraba a trasluz, lo relamía, y si no le convencía se quitaba un
calcetín y le daba brillo...¡¡La higiene es fundamental!!...Decía.

Por que aunque buena gente, Pepe era un poco guarro, recuerdo que una vez,
Duchándose, frotando enérgicamente sus muslos de abajo hacia arriba,
descubrió unas rayas amarillas...Sumido en la curiosidad, siguió frotando
y se encontró un chándal.
Pepe podía coger un trozo de pizza del suelo, vete tu a saber desde
cuando, y dándole un soplido, comérselo y deleitarse como si de caviar
se tratara...

La primera vez que lo vi, entendí por que cuando soltaba un pedo, podías
cortar el aire con un cuchillo...Era algo asqueroso e increíble, las ratas y
cucarachas se daban de hostias por salir por la ventana.
Encima se recochineaba...¡¡Si solo ha sido una plumilla!!...Decía.
¡¡Se te saltaban la lagrimas¡¡ ni un buzo aguantaría un minuto¡¡

El mear y soltar un pedo al mismo tiempo, era una costumbre de la que
hacia gala, diciendo: “el que mea y no se pee, es como el que tiene un
libro y no lo lee”.o “el que mea claro y pee fuerte no le tiene miedo a
la muerte.

Asi que señoras y señores, les alquilo a tiempo indefinido a mi colega,
y beban,coman y follen que la vida son tres días¡¡¡¡


2 comentarios:

  1. Seguro que lo escribiste en otro piso porque no cabía la hoja de papel ni doblada. Me he reídop un rato. Salud.

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